Diseñar es una forma de contar historias
Mi relación con la moda comenzó mucho antes de crear Flor del Nilo.
Crecí en una familia donde el arte, la arquitectura y el diseño estaban presentes en el día a día. Desde pequeña sentí fascinación por la creatividad y por todo aquello que podía transformarse con las manos. Recuerdo pasar horas junto a mi madre, aprendiendo corte y confección, observando cómo un simple tejido podía convertirse en una prenda única.
Aquellos momentos despertaron una pasión que me acompaña hasta hoy y que ha marcado mi manera de entender el diseño.
Un camino construido desde la creatividad
Mi trayectoria profesional siempre ha estado ligada al mundo creativo. Tras formarme en Publicidad y Diseño Gráfico, comencé a desarrollar diferentes proyectos relacionados con la moda, la artesanía y el diseño de complementos.
A lo largo de más de dos décadas he creado distintas marcas y colecciones, explorando materiales, técnicas y formas de expresión que me han permitido construir un lenguaje propio.
Cada experiencia, cada viaje y cada proyecto han enriquecido una visión personal del diseño basada en la autenticidad, el trabajo artesanal y el respeto por los procesos creativos.
Formentera como inspiración
Hace años encontré en Formentera un lugar donde desarrollar plenamente mi universo creativo.
La isla, con su luz, sus paisajes y su ritmo pausado, se ha convertido en una fuente constante de inspiración. Sus colores, sus texturas, la tradición artesanal y la conexión con la naturaleza están presentes en cada colección.
Aquí encuentro el equilibrio perfecto entre creatividad y libertad, dos elementos esenciales en mi forma de trabajar.
Moda con identidad propia
No concibo la moda como una tendencia pasajera. Para mí, cada prenda debe transmitir algo más profundo: una emoción, una historia o una forma de ver el mundo.
Por eso diseño colecciones pensadas para mujeres que valoran la personalidad, la calidad y la belleza de lo hecho a mano. Mujeres que buscan piezas con alma, capaces de acompañarlas más allá de una temporada.
Cada diseño es una invitación a vestir desde la autenticidad y a celebrar aquello que nos hace únicas.

Una pasión que sigue creciendo
Flor del Nilo representa la suma de todo lo aprendido durante estos años: la influencia de diferentes culturas, el amor por los materiales naturales, la admiración por la artesanía y la inspiración que encuentro cada día en Formentera.
Un proyecto que continúa evolucionando sin perder su esencia: crear desde el corazón, respetando los tiempos de la artesanía y la belleza de los pequeños detalles.
